.

.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Feng Shui para armonizar interiores





Significado del Feng Shui

Cuando el Chi cabalga el viento se dispersa, cuando alcanza al agua, se detiene. Los antiguos podían concentrar el Chi y evitar que se dispersara, podían moverlo y detenerlo. Por eso lo llamaban feng shui.

Esta es la definición del feng shui que se encuentra en el Zhang Shu o libro de los sepulcros. Feng shui significa viento y agua, es la ciencia del flujo de la energía vital (Chi) en la tierra y en el paisaje. Conocido en occidente como la geomancia china, el feng shui estudia el flujo de la energía o Chi en el paisaje para determinar cómo influyen en las viviendas y en las personas que las habitan.



Breve historia del Feng Shui

El primer texto conocido de feng shui es el Libro de los Sepulcros, (Zang Shu) atribuido a Guo Pu, que data aproximadamente del 300 AC. 




Puede sorprendernos que un texto de feng shui se refiera a las tumbas, lo cierto es que el feng shui tiene originalmente dos ámbitos de aplicación:  las viviendas (Yang Chai) y los sepulcros (Yin Chai). Esta última práctica es exclusiva de oriente, en donde se pone gran cuidado en la ubicación de los entierros de los ancestros pues se cree que los mismos afectan a toda su descendencia.




La práctica del feng shui alcanzó su máximo desarrollo durante la dinastía Tang (618-907 DC). Fue entonces que el Maestro Yang Yun-Sun, consejero de la corte imperial, sentó las bases de lo que actualmente conocemos como feng shui. A partir de 1948, con la instauración de la República Popular en China, el feng shui pasó a ser una práctica proscripta y la mayoría del conocimiento original de esta ciencia logró preservarse principalmente en Taiwán y en Hong Kong.



Escuelas de Feng Shui

En el feng shui hay dos escuelas o dos teorías básicas, que se denominan San-He y San-Yuan.

San-He quiere decir "tres armonías".




La escuela San He enfatiza la observación del paisaje, de las formas de las montañas y los ríos, o de los edificios y las calles de una ciudad, para establecer sus criterios de armonía. La evaluación del paisaje se denomina, en conjunto, Luan Tou. El fundamento de las armonías está dada por el ciclo de los Cinco Elementos: Madera, Fuego, Tierra, Metal y Agua y su desarrollo a lo largo de las doce Ramas Terrestres, que, para hacerlo simple, son lo que conocemos como "signos" del horóscopo chino.


San-Yuan, la otra teoría, significa "tres períodos".




Esta teoría del feng shui enfatiza el uso de la brújula como instrumento para encontrar los sitios más favorables, técnica conocida en general como Li Qi.

San Yuan es algo más moderna que San-He. Sus fundamentos fueron impulsados por Shao Yong (1011-1077) un estudioso de los textos clásicos de la filosofía china tradicional.

La mayor parte de lo que se conoce hoy como feng shui deriva de San-Yuan, como por ejemplo las estrellas volantes o el Ming Gua o número kua, porque es más factible de aplicar en el ambiente urbano en el cual la mayoría de nosotros vivimos hoy.



Yin Yang




El más bello y perfecto símbolo que heredamos de los antiguos sabios de China es, sin duda, el Tai Chi, que representa a un principio de dualidad, el Yin y el Yang, alternándose en perfecto complemento y equilibrio. El Yin y el Yang son las dos energías básicas del Universo manifestado. El principio del equilibrio Yin Yang fundamenta todas las fórmulas del feng shui, desde la observación del paisaje hasta la ubicación del agua.



Los Cinco Elementos




La teoría de los Cinco Elementos nos dice que la energía de la Naturaleza, el Chi, se expresa a través de cinco fases: el Fuego, la Tierra, el Metal, el Agua, la Madera. Debemos entender que, de acuerdo con esta teoría, el elemento Fuego, por ejemplo, no es solamente una llama, sino todo aquello que es análogo al fuego, que comparte ciertas propiedades del fuego.

Los Cinco Elementos proporcionan la base formal para razonar las curas o soluciones del feng shui.



El Chi




Todo el secreto del feng shui se resume en una sola cosa: comprender el flujo del Chi. El Chi es la energía primordial del Universo. El Chi se vuelve útil cuando se lo puede concentrar e inútil cuando se dispersa. Viento y agua (feng shui) son las claves para la dispersión o concentración del Chi. El objetivo del feng shui es concentrar una cantidad adecuada de Chi en la vivienda y así beneficiar a sus habitantes.



El Ba-Gua





El Ba-Gua (ocho gua o trigramas) es un conjunto de símbolos que describe las fuerzas que operan en el universo y la forma en que interactúan entre ellas. El Ba-gua (en algunos textos lo encontrarán como Pa-kua, que es sinónimo) es un símbolo antiquísimo. 

Un Ba-gua es una figura formada por la disposición circular de ocho gua o trigramas. Básicamente, un trigrama es un símbolo que simultáneamente tiene un valor numérico. Cada trigrama es una figura formada por tres líneas, que pueden ser de dos tipos solamente: líneas enteras (Yang) o líneas cortadas (Yin). Las tres líneas representan la trinidad cósmica: Cielo-Hombre-Tierra. Entonces, el concepto de Yin-Yang combinado con la trinidad cósmica debe dar necesariamente por resultado ocho símbolos que representan todas las manifestaciones posibles del cosmos.

martes, 29 de noviembre de 2016

La teoría Bauhaus (parte 1)



Walter Gropius fue un hombre de la primera posguerra. Su obra como arquitecto, teórico, organizador y director de la escuela de arte que denominó Bauhaus, Lo convirtió en una figura inseparable de la historia de la república de Weimar, así como de la frágil democracia Alemana. Gropius puso en juego toda su cultura y teórica, su destino de artista, su fe en un porvenir mejor para el mundo, ocultando una lúcida desesperación por la humanidad.


Se afianzo en aquel supremo prestigio de la filosofía de la razón, siendo la última herencia de la gran cultura alemana que poseía. Siendo esta la única fuerza de rescate que Alemania podía extraer de su propio pasado. La obra de Gropius se encuadra en la crisis de los ideales y pensadores que caracterizan a la cultura alemana del siglo XX.

La racionalidad que Gropius desarrolla en los procesos formales del arte es afín a la dialéctica de la filosofía fenomenológica y existencial, que está ligada históricamente. En toda su obra se ve el rigor lógico en cobrar una evidencia formal, que se torna arquitectura, en tanto a una directa condición de existencia humana. Ubica a la racionalidad como una técnica infalible, no es una guía o una luz desde lo alto, sino la condición que la determina y justifica al objeto en uso. Muestra de la crisis existente de ahí el paso continuo del racionalismo al pragmatismo y la sustancial identidad entre proceso artístico y proceso crítico, actividad creativa y actividad didáctica, ampliando con ello de manera ilimitada el horizonte histórico del arte contemporáneo.

La consideración entre la dualidad racionalismo/pragmatismo; nacionalismo/Internacionalismo, que durante el periodo de la posguerra angustiaba a la entera cultura europea. Gropius la describe en la arquitectura “Internacional” como una nueva organización social. Con nuevas formas y usos espaciales. Tanto en Francia como en Alemania, aunque en cada una con distintos acentos, cada vez que se hablaba de internacionalismo en realidad se pensaba en una nación supra histórica o colectiva, la denominada “nación europea” y del mismo modo cada vez que se hablaba de racionalismo a propósito de las inevitables cuestiones sociales en que se ve inmersa toda arquitectura, se estaba pensando en realidad en un pragmatismo generalizado. Pero este dualismo no expresaba el contraste histórico existente entre las ideologías y las clases, que se iba endureciendo día a día.

La diferencia de Gropius del resto de los artistas europeos fue ante todo su frío rechazo a fundar al hombre moderno sobre los signos de poder de las sociedades burguesas o políticas, promovió en todo el ámbito artístico un idealismo crítico al sistema.

Así Gropius constata que aquellos grandes ideales y supremos valores de la sociedad victoriana de echo han cambiado y admite que la crisis de la sociedad es también la crisis del arte, y establece que la función del arte es inminente al progreso de la transformación de la sociedad, su error fue el haber creído que tal transformación puede reducirse a una mera evolución histórica de la clase sociales.

La revolución de Gropius fue fría, no abrió al arte nuevos horizontes, pero marcó más allá.  El punto cultural de toda tradición figurativa, Toda renovación artística deberá fundarse ahora sobre una nueva concepción del valor de la existencia y de la organización social. Partió desde Cézanne al cubismo y elaboro un nuevo lenguaje que pretende ser enteramente, “analítico y racional” de lo “natural” el lenguaje figurativo.

A partir del cubismo que es teóricamente inmune a las variantes políticos (signos de poder) y/o nacionales. La geometría se exenta de estas fuerzas sociales y penetra en el dominio de la “Razón Pura”. Por lo cual se adopta esta como lenguaje a seguir. La figura geométrica exacta.



Es necesario recordar que la guerra había distanciado el acuerdo inicial entre los artistas franceses y alemanes volviendo a elevar barreras ideológicas entre ellos y regresando a sus tradiciones culturales geográficas o locales. Entendamos que dichas barreras no separaban a dos naciones sino dos concepciones de vida.



El problema de la arquitectura internacional implica el problema de la socialización del arte. En la posguerra toda la arquitectura europea se funda en el trinomio racionalismo-socialidad- internacionalismo, y dichas instancias buscan satisfacerse en la construcción formal cubista. 

En la racionalidad geométrica, existe la certeza formal, se ordena y se compone la vida práctica, planteando un método y define los problemas que la vida común, plantea en su propio desarrollo. La propia crítica que destruye todo valor histórico se remite a una mera condición del “ser” y del “hacer”.